DE LA MITOLOGÍA AL SATANISMO CONTEMPORÁNEO

Actualizado: mar 22

(Primera parte)

Isaías 14:12 !! Como caiste del cielo, oh Lucero de la mañana¡ Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones.

Durante mucho tiempo se ha escrito sobre los temas de Satanás o Lucifer, siendo un tema de mucha controversia, con el simple hecho de mencionar el nombre o algunos de ellos. Las mentes más débiles o asustadizas han inventado, un sin fin de disparates y cuentos macabros al respecto. En el ocultismo no podemos negar la figura de Lucifer, aunque un poco más cuidada o entendida, según lo queramos ver. El significado semántico de Satanás es el "adversario" u oposición, el acusador, de la misma palabra se deriva "Diablo" viene del Indo "Devi" que significa "dios" representa los aspectos carnales, terrenales y mundanos de nuestras vidas. En el occidente se le reconocía como un ángel que tenía la encomienda de informar a Dios, sobre las faltas cometidas por la humanidad. El cristianismo le dio el nombre de Satanás. Ya que a lo largo de toda la historia, en todas las culturas del mundo existe la figura o representación del mal. La inserción del mal, relatada desde el punto de vista cristiano en el Antiguo testamento comienza, con el relato de Samael, la serpiente del paraíso, que tienta al hombre por medio de la mujer incitando a comer del árbol del conocimiento, la segunda con Caín dónde podemos encontrar un significado Esotérico muy interesante, relacionado con los Cainitas. Registrando el primer asesinato de la historia según el relato biblico, siete generaciones después, de Adán y Eva, en el tiempo de Jared, se le vuelve a relacionar con los llamados ángeles custodios, que procrearon con las hijas de los hombres, mencionando que había gigantes en la tierra, en aquellos días. Y que al tener hijos con ellos, fueron hombres valientes que desde la antigüedad se les reconoció, como varones de renombre, pero en ellos ya existía la maldad como era de esperarse, Yahvé los reprendió por ello.

La humanidad siempre ha tratado de manipular la fuerza de la naturaleza, ya sea para asegurar una buena caza, o para dañar a los que consideran sus enemigos. Invocando a seres elementales que en ocasiones les traían eventos desafortunados, culpando a estos, llamándolos, malvados o genios del mal que ponían barreras para impedir el desarrollo de sus actividades o deseos, egoístas, o se les consideraban dioses que se empeñaron, en destruir a la humanidad. Para los Hebreos que regresaron del cautiverio Persa, trajeron consigo a "Ahrimán" que con el tiempo lo transformaron en la serpiente (Samael), <<veneno de dios>> o Satán, y que no es parte del imaginario colectivo, o personaje literario, no es juego de la imaginación, ya que no todo lo que imaginamos es falso.

Desde siempre la humanidad ha estado en una especie de tablero de ajedrez en donde en un paso estamos en un escaque blanco y al siguiente paso en uno negro. Las enseñanzas espirituales, llevan a los practicantes a un bienestar emocional, llevándonos a ser más empáticos con nuestros semejantes, pero la fe, nunca debe aniquilar a la razón, es decir como seres pensantes debemos de ser conscientes de lo que nos puede afectar a nosotros o a los demás. Donde ni Dios o el Diablo tendrían que ver con nuestras decisiones, las cuestiones del bien o del mal las tomamos de una manera acomodaticia, y así diferenciamos lo blanco de lo negro. La realidad es que, sin luz no hay sombra, una y otra forma parte de un equilibrio natural, instalado en la mente humana, de esa manera debemos de entender, que lo que puede ser medicina para algunos, para otros puede significar el más letal veneno.



Hasta el siglo XIV la imagen del Diablo sufre una transformación, las prácticas de la magia negra, la nigromancia, el vudú la santería entre otras, en Europa, África y América han contribuido a que los magos negros de toda la historia hayan utilizado la imagen y el poder de Lucifer para conseguir sus propios fines con ensalmos y hechizos, controlando a los demonios, con prácticas en la Teurgia y disciplinas Esotéricas, esto no quiere decir que las prácticas mencionadas hayan sido creadas para estos fines, somos nosotros los que ocupamos, estos conocimientos, en hacer daño, lucrar o engañar, los dones de adivinación o premonitorios, son entregados a unos cuantos, o se adquieren con el estudio y la disciplina, y también con mucho sacrificio, ya que de no ser así, podemos ser presas de fuerzas desconocidas, que no solo nos pueden hacer daño a nosotros mismos, sino que también, a generaciones futuras. por tal motivo debemos de ser conscientes a quien queremos servir.

La imagen o figura de Satanás ha sido fuente de inspiración para grandes obras literarias casi obligadas. Donde el personaJe principal es el llamado príncipe de la tinieblas. En las artes pictóricas obras como la de El Bosco el jardín de las delicias, lo Stregozzo de Marcantonio Raimondi y Agustino Veneciano, la imagen gráfica de William Blake.


En el ocultismo la figura del del "macho cabrío" cabra de mendes,o Baphomet, corresponde a uno de los simbolos hermeticos, utilizados en la Alquimia, pero en el misticismo es el "Yo superior" y se le confieren los atributos de la luz, y se le prohíbe utilizarlo como la figura de Satán. Cabalísticamente se le puede interpretar como "padre del templo, paz universal de los hombres" y que seguramente tiene sus orígenes en el templo de Salomón, toda la cábala judía, y la magia, se dividen entre el macho cabrío sacrificado y el macho cabrío emisario, ya que existía la magia del santuario y la magia del desierto. Se buscaba que tuvieran características muy similares, y lo utilizaban los sacerdotes en la asambleas públicas, y en el Sanedrín que era el consejo supremo de los Judíos. Uno era puro, y al que se sacrificaba, era utilizado para la expiación de los pecados del pueblo, y el otro con imprecaciones, es decir con el deseo de hacerle mal a alguien.


En la mitología greco- romana se nos cuenta que el titán Prometeo, era hijo de Japeto y de la Oceánide Clímene, hermano de Atlas, Epimeteo, y Menecio. Prometeo era astuto, y engañoso, y no le tenía temor a los dioses era la llamada Época de oro. Y que tiene gran similitud con el Génesis bíblico.

Según la mitología fue el encargado de crear a la humanidad, y a su hermano Epimeteo a los animales. Prometeo se dio cuenta que todas las características especiales habían sido utilizadas en los animales, por su hermano Epimeteo. Así que en un acto temerario subió al cielo para robar el fuego del carro del sol, con el fin de que la humanidad tuviese una particularidad, exclusiva y propia. El fuego o la luz, siempre han representado al conocimiento, la oscuridad la ignorancia de la humanidad.

El elemento (fuego), le fue negado a su creación, derivado de su primer engaño. Les enseño la astrología, la agricultura, el cálculo de las letras, la domesticación de los animales, la navegación, la medicina, y la metalurgia. Así pues el titán rebelde luchó junto con su creación desafiando a Júpiter (Zeus), instigando a los hombres a negarlo, en su propio templo, ya no presentaban ofrendas de calidad, Júpiter enfureció, y como castigo lo encadenó a un negro acantilado en el Cáucaso en la posición de crucificado, y lo condenó a que un águila comiera su hígado; un tormento eterno, puesto que cada noche su hígado volvía a regenerarse. Heracles pasando por el lugar, se dio cuenta de aquel castigo, y disparando una flecha dio muerte al ave, liberandolo del tormento.


Prometeo el titán creador de la humanidad está relacionado con el fuego, al igual que Vulcano, considerados como dioses caídos, y aquí encontramos otra faceta atribuida a Lucifer.


Se dice que Vulcano era el dios encargado del fuego y los volcanes, de forjar el hierro y fabricar las armas que posteriormente portaban los dioses y héroes romanos, era el más feo de todos, repudiado por Juno su madre, por su deformidad, aunque algunos afirman que fue por su caída, pero también era reconocido por dioses y mortales como un dios amable, se le relacionaba con el dios Pan, o Dionisos. Sin duda cada vez que pensamos en la figura de lucifer, a nuestra mente llegan imágenes de este tipo, aunado a nuestras creencias de tipo religioso, que también han jugado un rol importante en nuestra imaginación, con esto no queremos culpar a ninguna religión, pero como lo veremos más adelante, las religiones católicas y protestantes han influenciado en la humanidad en ciertas creencias que no son del todo coherentes. Estamos viviendo una era de muchos cambios, las cuestiones sobre Dios, o el Diablo ya se les toma como una creencia generacional y anticuada ya no apta para los tiempos actuales, pero lo que es bien cierto, es que cuando no hallamos respuestas antes los problemas, de tipo emocional o existencial la humanidad seguirá recurriendo a las religiones y las enseñanzas antiguas para poder comprender su propio comportamiento.



Los antiguos dividían la vida en el planeta por edades, se cuenta que los pobladores tenían una vida maravillosa, acompañados de la presencia de los dioses. Esta era fue denominada como la edad de oro, y podemos encontrar mucha similitud, con la descripción bíblica del Edén, a su vez siguió la edad de plata, o era Hiperbórea que trajo un cambio de estaciones, la tierra comenzó a enfriarse, la nieve cubrió la faz de la tierra, y simbolizó la caída de la humanidad, los hombres se cubrieron de piel, es decir el cuerpo material. Llegada la era de bronce, los hombres se volvieron sanguinarios e irascibles. al respecto Publio Ovidio Nasón (poeta romano), en su obra literaria, "La Metamorfosis" la describe con un cruel guerrero. Llegada la edad de hierro según Ovidio, se levantaron linderos, para la humanidad, y no conforme con ello y con los frutos de la tierra, excavaron en ella buscando el mineral que los dioses habían guardado tan celosamente en el Tártaro, y de esa forma cayeron en el dominio de los demonios. Al hablar Ovidio de excavar la tierra, en el Tártaro, obviamente se refiere a que allí se encontraba el Hierro, y otros minerales. En el esoterismo los metales, y piedras preciosas están ligados a los genios que habitan las profundidades de la tierra, y la forja de estos metales, constituían secretos que prevalecieron hasta la edad media. La edad de hierro de la mitología cubre épocas, como la Lemuriana, Atlante, etc.

Por tal motivo es considerada Luciferina, ya que corresponde Astrológicamente, con el planeta Marte y las constelaciones de Aries, y Escorpión. Este último influyó en Grecia bajo la constelación de Libra, a la que denominaban las pinzas del Escorpión, y se le relacionaba con la balanza de la Virgen (virgo), al hierro se le relacionaba con el planeta Marte (dios guerrero), al igual que el diamante que se le denominaba con el nombre de "adamante" ambos, según sus creencias de origen marciano.

Cabe destacar que a la creación de Prometeo también se le destruyó, según la mitología, con un Diluvio.


Helena Pretrovna Blavatsky , decía al respecto:



La iglesia da ahora al Diablo el nombre de “tinieblas”, mientras que en el Libro de Job se le llama “Hijo de Dios”, la brillante Estrella matutina, Lucifer. Hay toda una filosofía de artificio dogmático en la razón de por qué el primer Arcángel, que surgió de las profundidades del Caos, fue llamado Lux (Lucifer), el luminoso “Hijo de la Mañana” o Aurora

Debemos recordar que la interpretación de la Biblia siempre fue un privilegio exclusivo de la jerarquía católica, que promulgó penas de excomunión y prisión perpetua para quien la tradujera a una lengua vulgar. La versiones griegas, traducidas del hebreo hacia el siglo III a.C.) y latina llamada, (La Vulgata, traducida por san Jerónimo en el siglo IV d.C.), no eran bien vistas por el clero, ya que aseguraban que la masa de creyentes, desconocedores del griego y latín, permanecieran ajenos al contenido real de los textos bíblicos. Cuando Martín Lutero, en su pugna contra la autoridad vaticana que desembocó en la reforma protestante, arriesgó su libertad al traducir al alemán el Nuevo Testamento, en 1522, y luego el Antiguo Testamento, en 1534. A la traducción de Lutero siguió, en 1611, una versión inglesa (la Auto-Versión o «Biblia del rey Jacobo»). La primera versión en castellano, llegó de la mano del protestante Casiodoro de Reina, que publicó una traducción de la Biblia en Basilea (1567-1569) —conocida como la Biblia del Oso—; esta edición fue corregida posteriormente por Cipriano de Valera e impresa en Amsterdam en 1602. La edición de Valera, tal como debería ser, era una versión textual de la Biblia, sin el añadido de comentarios a pie de página, que tergiversaron el sentido de los versículos más sustanciosos, tal como es propio de las biblias católicas oficiales, a ello se refería, H. P. Blavatsky.


A lucifer también se le relacionado con el planeta Plutón denominado como el dios de la muerte, y del submundo conocido en la cultura mencionada como el "Adamante de Hades" y que equivale al lucifer de la Angelología Cristiana. Los Gnósticos identifican a Jehová con Zeus, bajo el apelativo de Sabaoth (señor de las huestes), y IAO fue el equivalente del Tetragrámaton (JHVH), o IHVH.

En en siglo IV Macrobio escribió al respecto; <<Los que conocen los misterios, deberían de ocultar lo mismo, pero si tus sentidos, son pequeños y débil tu ingenio, considera, a IAO como el más grande de los dioses. En invierno, Hades, Zeus cuando empieza la primavera, Helios en verano, y en otoño al suave IAO>>. Para algunos estos nombres nos pueden resultar conocidos, ya que han sido utilizados dentro de la Cábala Judía, y el Esoterismo cristiano, donde para unos cuantos puede resultar, toda un blasfemia, digamos que por el dogmatismo implícito, de sus creencias. Otros encontrarán respuestas interesantes ante sus propios cuestionamientos.



Como podemos constatar, esto es solo un poco del origen y las creencias sobre Lucifer, desde luego no estamos tratando de justificar al mal que tanto le ha afectado a la humanidad, desde tiempos remotos, tampoco tratamos de denostar las creencias de nadie, ya que pensamos que debemos de buscar la empatía, entre todas las razas, naciones y religiones.




De la misma manera que el Santo, bendito sea, creó un paraíso terrenal, creó también un infierno terrenal; y de la misma manera que creó un paraíso, celestial, creó también un infierno celestial.

El Zohar: el Libro del Esplendor.



















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